San Diego – La Policía de San Diego se está preparando para una actualización significativa en su arsenal de armas no letales. En un esfuerzo por mejorar la seguridad y eficacia en el campo de acción, el departamento de policía comprará 2.000 nuevos dispositivos “Taser” de bajo voltaje. Estas pistolas, que operan a 1.000 voltios, son considerablemente menos potentes que las versiones anteriores, que utilizaban 50.000 voltios, pero igualmente efectivas.
La adquisición de estos dispositivos, que se espera costará 9.75 millones de dólares en los próximos cinco años, está orientada a reducir el riesgo de lesiones graves durante las intervenciones policiales. Durante una reciente demostración, un oficial con ropa protectora recibió una descarga de uno de estos nuevos “Tasers”, confirmando su efectividad sin comprometer la seguridad del usuario.
El modelo más reciente, conocido como “Taser 10”, utiliza apenas una fracción del voltaje de los modelos anteriores, pero aún así inmoviliza temporalmente a un individuo. Esta actualización subraya el compromiso del departamento con la seguridad pública y la reducción de la fuerza letal en las operaciones policiales.














