Un video viral muestra a decenas de personas corriendo y empujando dentro de una tienda de Sugarland para conseguir las nuevas figuras Labubu edición “comestible”, lanzadas por Pop Mart. La colección, inspirada en platillos japoneses como sushi y takoyaki, ha provocado un frenesí entre los fanáticos, generando reacciones divididas. Mientras algunos celebran la creatividad de la edición limitada, otros han criticado el comportamiento agresivo de los asistentes y el diseño mismo, señalando una posible falta de sensibilidad cultural.
Este fenómeno refleja una tendencia creciente en el consumo: la búsqueda de productos exclusivos y coleccionables como forma de identidad y pertenencia. Según datos de EY, el 75 % de los consumidores espera que las marcas ofrezcan variedad y el 86 % estaría dispuesto a cambiar de marca por mayores beneficios. En redes sociales como TikTok y X, usuarios han abierto el debate entre el encanto del coleccionismo y los riesgos del consumo desmedido, marcando un nuevo capítulo en la relación emocional entre las marcas y sus seguidores.













