Las autoridades libanesas han tomado la decisión de prohibir la película “Barbie” en los cines, argumentando que esta película promueve la homosexualidad y va en contra de los valores del país. El ministro de Cultura, Mohammad Mortada, retrasó el estreno de la película hasta finales de agosto y luego la prohibió, alegando que va en contra de los valores morales, religiosos y los principios del Líbano.
Hassan Nasrallah, líder del movimiento islamista chiíta Hezbolá en el Líbano, ha lanzado discursos en los que critica a las personas homosexuales y considera sus relaciones como una amenaza para el país.
Otros países como Kuwait también han prohibido la película “Barbie” alegando que promueve comportamientos inaceptables y valores que distorsionan la sociedad.
En Irak, el regulador estatal de medios ha emitido una prohibición de las palabras “homosexualidad” y “género” en los medios de comunicación, reemplazándolas con “desviación sexual”. Esta medida ha generado preocupación por la creciente hostilidad hacia la comunidad LGBTQ en Irak.














