Después de 14 años de separación, Marilú Montalvo, una madre mexicana deportada en 2010, finalmente cruzó la frontera de regreso a Estados Unidos para reunirse con sus hijos. Su deportación ocurrió tras una denuncia presentada por la expareja de su exesposo, lo que resultó en su detención por agentes migratorios y su expulsión del país. Desde entonces, ha enfrentado dificultades emocionales y legales, pero gracias al apoyo de la organización Dreamer Moms y un abogado de inmigración, logró obtener una Visa U, destinada a víctimas de delitos.
Montalvo recordó el dolor de la separación, especialmente al dejar a su hijo de dos años y su hija de cinco el día de su deportación. Ahora, con la visa en mano, viaja hacia Los Ángeles para reunirse con ellos tras más de una década. En un mensaje a la comunidad inmigrante, enfatizó la importancia de seguir los caminos legales, a pesar de los desafíos: “Sé que no es fácil, pero hay formas. Tenemos que hacer las cosas bien.” Finalmente, expresó su sentir sobre su identidad y su familia: “Tengo dos naciones en el corazón, mis hijos son americanos y yo soy mexicana.”












