SAN DIEGO, CA.- Todo indica que México se muestra renuente a cumplir y solucionar el problema de las aguas residuales que afectan a la región fronteriza Tijuana-San Diego, de acuerdo con los señalamientos de los ambientalistas.
Expertos indican que la falta de acciones concretas ha permitido que continúen las descargas contaminadas, impactando la calidad del agua y la salud pública en las comunidades del sur de California.
Aunque existen acuerdos binacionales para atender esta situación, aseguran que el avance ha sido limitado y que se requiere mayor coordinación entre ambos países.
El tema continúa siendo una preocupación constante para las autoridades locales y los residentes afectados.
Las Organizaciones insisten en la necesidad de una solución coordinada y permanente.













