San Diego | Tras 22 días de cierre de gobierno federal, la incertidumbre se extiende entre miles de familias que dependen de programas de asistencia alimentaria como CalFresh, WIC y otros que operan total o parcialmente con fondos federales.
En el condado de San Diego, cerca de 400 mil residentes dependen de asistencia alimentaria, por lo que un cierre prolongado no solo afectaría a los beneficiarios directos, sino también a la economía regional.
CalFresh continúa siendo el programa con mayor número de solicitantes en el condado. Sin embargo, si el Congreso no logra un acuerdo antes de este jueves, los pagos correspondientes al mes de noviembre podrían no realizarse.
El Condado de San Diego ya ha comenzado a notificar a los beneficiarios sobre esta posibilidad. Ante la situación, organizaciones locales recomiendan a las familias buscar apoyo en bancos de alimentos y despensas comunitarias, aunque advierten que la demanda podría aumentar debido a que miles de trabajadores federales también se han quedado sin pago.
La San Diego Hunger Coalition informó que esta situación podría agravar la crisis alimentaria, ya que el porcentaje de personas sin acceso estable a comida ha aumentado al 26%, un nivel que no se veía desde la pandemia de COVID-19.
Además, en noviembre podrían entrar en vigor cambios en los requisitos de elegibilidad de CalFresh, especialmente para personas mayores de 60 años, quienes tendrían que demostrar un mínimo de horas de trabajo o voluntariado. Otros ajustes incluyen la eliminación del pago del servicio de internet como gasto deducible y la posible exclusión de ciertos estatus migratorios para recibir apoyo.
En respuesta a la emergencia, tanto el Condado de San Diego como el gobierno estatal han destinado fondos adicionales para abastecer los bancos de alimentos y han desplegado a la Guardia Nacional de California para apoyar en las operaciones de distribución.
Para más información, puede consultarse el sitio web de la San Diego Hunger Coalition.


















