Un bebé en el Reino Unido nació mediante un procedimiento innovador en el que se utilizó el ADN de tres personas diferentes. Este método de fertilización in vitro (FIV) utiliza tejido de óvulos donados para crear embriones libres de mutaciones genéticas dañinas que pueden ser heredadas por las madres y transmitidas a sus hijos.
La técnica funciona mediante la combinación del esperma y el óvulo de los padres biológicos con las mitocondrias del óvulo de la donante, que son estructuras similares a baterías que generan energía en las células. Como resultado, el bebé nacido tiene ADN de la madre y el padre, además de una pequeña cantidad de material genético de la donante.
La investigación sobre el tratamiento de donación mitocondrial fue iniciada por médicos del Centro de Fertilidad de Newcastle, y se espera que ayude a mujeres con mutaciones genéticas a tener hijos sin el riesgo de transmitir trastornos genéticos. La Autoridad de Embriología y Fertilización Humana del Reino Unido (HFEA) ha facilitado la aprobación del procedimiento caso por caso, y se han autorizado al menos 30 procedimientos similares.
Las mutaciones genéticas dañinas en las mitocondrias pueden afectar a todos los hijos, y para las mujeres afectadas, la concepción natural suele ser incierta, ya que algunos bebés pueden nacer sanos, mientras que otros pueden heredar más mitocondrias mutadas y desarrollar enfermedades graves y mortales. Aproximadamente uno de cada 6.000 bebés se ve afectado por trastornos mitocondriales.
El recién nacido en el Reino Unido no es el primer bebé en ser concebido con esta técnica. En 2016, otro bebé fue concebido con el ADN de tres progenitores, ya que la madre portaba genes del síndrome de Leigh, un trastorno mortal que afecta al sistema nervioso en desarrollo. El Reino Unido fue el primer país en aprobar la técnica de transferencia pronuclear, que implica la fertilización del óvulo de la madre, del de una donante y del esperma del padre, que combina ADN de tres progenitores.














