El partido entre Independiente y Universidad de Chile fue suspendido debido a graves incidentes en las tribunas, con agresiones de los hinchas visitantes que se extendieron durante un extenso lapso de tiempo. La Conmebol catalogó el juego como “cancelado” y anunció que se actuará con la mayor firmeza, derivando el caso a los Órganos Judiciales internos.
El incidente generó reacciones encontradas entre los presidentes de ambos clubes. Néstor Grindetti, de Independiente, aseguró que el operativo de seguridad fue adecuado y que no se podía prever el comportamiento violento de los hinchas visitantes. Por su parte, Michael Clark, de Universidad de Chile, criticó la ubicación de la barra visitante en la tribuna y cuestionó la seguridad del estadio.
Se espera que la Conmebol tome medidas disciplinarias, y fuentes cercanas al organismo indicaron que la responsabilidad recae principalmente en Independiente. La institución podría enfrentar sanciones severas, incluyendo la pérdida del partido y restricciones para jugar con público en su estadio. Hasta el momento, se reportaron al menos 19 heridos y varios detenidos en relación con los incidentes.