En respuesta a las anunciadas redadas de inmigración por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, un grupo de activistas realizan recorridos comunitarios, durante las primeras horas del día, varios días a la semana, en varias áreas para proteger a los inmigrantes de posibles detenciones.
Este movimiento, liderado por la organización UNIóN DEL BARRIO, se caracteriza como una forma de solidaridad y apoyo a las comunidades vulnerables que podrían verse afectadas por estas acciones.
Los voluntarios organizan estas vigilancias en lugares donde se ha informado de la presencia de agentes o vehículos de ICE, con el objetivo de alertar a los residentes sobre cualquier operación y ofrecer asistencia.
Además de los recorridos, los voluntarios se detienen para entregar información crucial a las personas de la comunidad, asegurándose de que estén al tanto de sus derechos y de los recursos disponibles en caso de ser abordadas por las autoridades.
Con estas actividades, los organizadores buscan empoderar a la comunidad, fomentando un entorno de apoyo y cohesión. La entrega de información se convierte en una herramienta vital, ayudando a los inmigrantes a tomar decisiones informadas y a sentirse más seguros en su entorno.
Esta iniciativa también busca fomentar un sentido de comunidad y seguridad entre los inmigrantes, muchos de los cuales viven con miedo ante la posibilidad de ser detenidos.
Las patrullas se llevarán a cabo de manera regular, y los organizadores invitan a la comunidad a unirse a esta causa, destacando la importancia de estar informados y unidos frente a las políticas de inmigración que consideran injustas.
Para más información sobre cómo participar en las patrullas comunitarias, se pueden contactar a los organizadores a través de sus redes sociales.













