San Diego | Dali Parker, con más de seis años en el sector cervecero, se muestra preocupada por los recientes incrementos en los aranceles que involucran a un centenar de países y, con ellos, a los productos importados desde esas naciones.
El arancel al acero y al aluminio, impuesto por el presidente Donald Trump desde las primeras semanas de marzo, ya ha entrado en vigor, afectando también a productos como la cerveza y las latas de aluminio vacías.
El conjunto de aranceles recíprocos entró en vigor este viernes, con excepción de los más altos dirigidos contra China y la Unión Europea, que comenzarán a aplicarse el 9 de abril.
Es difícil evaluar en cuánto tiempo surtirá efecto la imposición de estos nuevos aranceles en las operaciones de los pequeños empresarios. Dependiendo del sector y del inventario disponible, el impacto podría sentirse desde pocas semanas hasta varios meses después.
Los bolsillos de los consumidores, sin duda, no podrán escapar de este efecto.
Estos aranceles, que posiblemente representen un gasto adicional de miles de dólares para los dueños de negocios locales, impulsan a los empresarios a reinventar sus procesos de operación y a volver al origen.
En el caso de las cervecerías locales, esto significa apostar por el cultivo local de malta.












