San Diego – Las autoridades electas de California han expresado su satisfacción tras el anuncio de la Comisión Internacional de Límites y Agua (CILA) sobre la adjudicación del contrato para la expansión de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales de South Bay. Este importante proyecto, que cuenta con una inversión superior a los 400 millones de dólares en fondos federales, tiene como objetivo mejorar y ampliar las capacidades de la planta, clave para el manejo de las aguas residuales en la región.
En marzo, la delegación del Congreso de San Diego logró asegurar más de 156 millones de dólares para reparaciones críticas de esta instalación vital. En 2019, la delegación ya había obtenido 300 millones de dólares para duplicar la capacidad de tratamiento de la planta, que pasó de 25 millones a 50 millones de galones por día. Estas inversiones son parte de un esfuerzo continuo para modernizar la infraestructura y abordar los desafíos ambientales en la región.
Además, en 2022, se aprobó una legislación crucial que permitió a la CILA utilizar los fondos para tratar los contaminantes en el valle del río Tijuana, una medida esencial para enfrentar los problemas de contaminación que afectan la salud pública.
En mayo de 2024, las autoridades locales solicitaron a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. que investigaran los contaminantes en el agua, el suelo y el aire asociados con las aguas residuales y su posible conexión con el aumento de enfermedades y otros síntomas. En respuesta, las entidades sanitarias acordaron iniciar una investigación sobre los impactos en la salud pública derivados de la contaminación de las aguas residuales del río Tijuana.
La expansión de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales de South Bay representa un paso significativo hacia la mejora de la calidad del agua y la protección de la salud pública en la región, subrayando el compromiso de las autoridades con la sostenibilidad y el bienestar de la comunidad.














