La tensión es el resultado de las divisiones y preocupaciones que persisten en torno al conflicto en Medio Oriente
Nueva York | Un considerable contingente de agentes de la policía de Nueva York ingresó en la Universidad de Columbia la noche de este martes, en medio de la presencia de decenas de manifestantes propalestinos que permanecían en el campus, específicamente en el teatro Hamilton, donde habían instalado un campamento días atrás.
Estos estudiantes, que habían vuelto a levantar tiendas de campaña después de que la policía desmantelara un campamento el 18 de abril y detuviera a más de 100 personas, llevaban días protestando en el campus de Manhattan. Su objetivo principal es oponerse a la ofensiva israelí en Gaza y exigir que la universidad desinvierta en empresas que, según ellos, se están beneficiando del conflicto.
La situación en Columbia refleja un fenómeno que se está extendiendo a nivel nacional, con protestas en diversos campus universitarios en todo el país. Esto ocurre justo cuando se acercan las ceremonias de graduación del mes de mayo, aumentando la presión sobre las instituciones educativas para que tomen medidas para desalojar a los manifestantes.
La tensión en la Universidad de Columbia es un reflejo de las divisiones y preocupaciones que persisten en torno al conflicto en Medio Oriente, así como del compromiso activo de los estudiantes con las cuestiones de justicia social y derechos humanos.














