CHULA VISTA, CA.- Continuando con la historia de los dos hermanos de 4 y 12 años que quedaron bajo el cuidado de una tutora después de que sus padres fueran arrestados por agentes de ICE en Chula Vista, hoy la familia finalmente tiene un nuevo capítulo que contar.
Ayer, el papá, Reinaldo, fue liberado del Centro de Detención de Otay Mesa. Días antes, la mamá también recuperó su libertad, justo el mismo día del cumpleaños del pequeño de cuatro años. Un momento que, aunque trajo alivio, no borró el impacto emocional que vivieron los menores tras quedarse solos la semana pasada cuando sus padres fueron detenidos después de dejarlos en la escuela.
Durante esos días, Itzel —amiga cercana de la familia— asumió la custodia temporal de los niños, ya que no tienen otros familiares en el país. Bajo su cuidado, intentó darles estabilidad en medio de la incertidumbre. Sin embargo, los cambios fueron evidentes: ansiedad, tristeza y hasta la difícil decisión de entregar su mascota a un refugio por falta de espacio.
Hoy, aunque la familia está reunida, la mamá reconoce que las secuelas continúan. Ha decidido llevar al menor a terapia psicológica para ayudarlo a procesar lo ocurrido.
Mientras el proceso legal continúa y su abogada se mantiene optimista, esta historia deja en evidencia cómo la separación migratoria no solo afecta a los adultos detenidos, sino que puede marcar profundamente a los más pequeños.

















