Estados Unidos | Estados Unidos y México refuerzan su coordinación en seguridad ante una amenaza que crece desde el aire: el uso de drones por parte de organizaciones criminales en la frontera.
Ambos países acordaron intensificar el intercambio de inteligencia para detectar y responder a posibles ataques con vehículos aéreos no tripulados utilizados por cárteles del narcotráfico. El tema fue abordado durante la más reciente reunión del Grupo de Implementación de Seguridad, realizada en la Ciudad de México.
El incremento en el uso de drones por parte de grupos criminales ya ha sido documentado en regiones de México y Colombia, donde estos dispositivos se emplean para ataques, vigilancia e intimidación de comunidades.
Autoridades estadounidenses han advertido que esta tecnología también es utilizada para cruzar narcóticos, monitorear patrullas fronterizas y explorar vulnerabilidades en la línea divisoria. Datos oficiales señalan que cientos de drones cruzan mensualmente desde México hacia Estados Unidos.
Como parte del acuerdo bilateral, ambos gobiernos vincularán herramientas de análisis de inteligencia para identificar amenazas aéreas emergentes. México subrayó que esta cooperación no implica acceso permanente de Estados Unidos a sus sistemas de seguridad ni la instalación de operaciones antidrones en su territorio.

















