La Sociedad Protectora de Animales de San Diego operó al 171% de su capacidad después de recibir 103 perros en una sola jornada, situación que aumentó la presión sobre el espacio y los recursos disponibles. Entre los animales ingresados estuvieron 23 chihuahuas adultos que necesitaron atención antes de poder ser considerados para adopción.
23 chihuahuas ingresaron tras desalojo de su dueño
Los 23 perros fueron recibidos después de que su propietario fuera desalojado de una vivienda en Imperial Beach. Varios ejemplares presentaron pérdida de pelo, ausencia de dientes y señales de temor, por lo que necesitaron cuidados especializados.
Al ingresar al refugio, cada uno recibió vacunas y un baño. Los animales también quedaron pendientes de evaluaciones médicas y de comportamiento antes de determinar cuándo podrían estar disponibles para adopción.
Saturación aumentó presión sobre espacio y recursos
El ingreso de más de un centenar de perros en un solo día incrementó las dificultades de una organización que ya funcionó por encima de su capacidad. La situación llevó a reforzar el llamado a la comunidad para adoptar o recibir temporalmente animales, especialmente perros de mayor tamaño.
Las familias que participaron como hogares temporales recibieron alimentos, suministros, recursos y atención médica para los animales, mientras proporcionaron espacio y cuidados hasta que pudieran avanzar hacia una adopción permanente.
Adopciones buscaron liberar espacio en los refugios
Durante agosto, las tarifas de adopción tuvieron un descuento del 50% para todos los animales, con excepción de los caballos, como parte de la campaña para liberar espacio en los refugios.
Además, para el 29 de agosto se programó la eliminación de las tarifas de adopción. La medida buscó facilitar la salida de animales y generar capacidad para recibir nuevos casos, mientras los 23 chihuahuas permanecieron bajo evaluación antes de quedar disponibles para encontrar un nuevo hogar.


















