Este 10 de septiembre, la Iglesia Católica celebra especialmente a San Nicolás de Tolentino, sacerdote de la Orden de San Agustín que destacó por su profunda vida de oración, penitencia y caridad.
Nacido en Italia alrededor del año 1245, desde joven sintió la vocación religiosa y se integró a la comunidad agustina. Durante su ministerio dedicó largas horas a la oración y a escuchar a quienes acudían a él, además de brindar ayuda a pobres y necesitados.
San Nicolás de Tolentino es considerado también protector de las almas del purgatorio y su devoción se extendió por distintos países a lo largo de los siglos.
El santoral de este día también recuerda al Beato Francisco Gárate, religioso jesuita español que se distinguió por una vida sencilla, humilde y dedicada al servicio de los demás.
Cada 10 de septiembre, sus historias son recordadas como ejemplo de fe, solidaridad y entrega al prójimo.











