Acción artística contra desequilibrio de género en espacios públicos logra respuesta del gobierno con fondo para nuevas obras
Dinamarca | Una estatua de Venus en un parque de Copenhague fue vestida con un vestido tejido por Louise Moerup, iniciando un movimiento que cuestiona la ausencia de mujeres reales en monumentos públicos.
El acto inspiró a tejedoras de todo Dinamarca a colocar blusas, faldas y chalecos en estatuas masculinas y desnudos femeninos, visibilizando que solo 43 monumentos representan a mujeres frente a 484 de hombres.
La campaña generó debate político y llevó al gobierno danés a destinar 1,5 millones de dólares para financiar obras públicas que conmemoren a mujeres históricamente significativas.
Tejedoras como Matilde Dueholm y Anna Thusgaard destacaron la importancia de que las niñas y mujeres se sientan representadas en el entorno urbano como figuras con poder y agencia.
Aunque algunos críticos lo ven como vandalismo o puritanismo, el ministro de Cultura Jakob Engel-Schmidt lo calificó como una protesta singular que impulsa un futuro más igualitario.















