San Diego | La reciente tormenta que azotó la región de San Diego-Tijuana el pasado lunes arrastró consigo más de 14.5 mil millones de galones de aguas residuales sin tratar desde México a California, según reportó la Comisión Internacional de Límites y Aguas.
El martes, con la disipación de la tormenta, la cantidad de aguas residuales que entraron a Estados Unidos disminuyó a 845 millones de galones. Estas aguas fluyen principalmente a través del Valle del Río Tijuana, pero también ingresan a EE. UU. a través de cañones y barrancas que alimentan el río al norte de la frontera.
Paloma Aguirre, alcaldesa de Imperial Beach, expresó su indignación frente a esta situación y señaló que la mayoría de las aguas residuales terminan en su ciudad y playas, una problemática que se ha presentado durante décadas.
La alcaldesa destacó la gravedad del impacto ambiental y de salud pública
“Estamos viendo animales muertos en nuestras playas a causa de sepsis provocada por tipos específicos de bacterias que se rastrean hasta aguas contaminadas con aguas residuales, y ahora es aún más preocupante que los investigadores estén encontrando genes resistentes a los antibióticos en las bacterias presentes en el agua”.
Aguirre y otros legisladores de San Diego viajarán a Washington D.C. el domingo, con el objetivo de abogar por más fondos para mitigar la contaminación por aguas residuales procedentes de México, que afectan el Valle del Río Tijuana.














