El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció nuevas directrices para endurecer el otorgamiento de beneficios migratorios en Estados Unidos, en línea con la política de “America First” impulsada por el presidente Donald Trump.
De acuerdo con la medida, los oficiales de USCIS deberán considerar como “factor abrumadoramente negativo” el que un solicitante haya expresado antisemitismo, difundido retórica antiestadounidense en redes sociales, o mostrado simpatía por organizaciones terroristas. La agencia también instruyó a sus agentes a revisar publicaciones en redes como parte de las evaluaciones de carácter y elegibilidad.
Las nuevas reglas se aplicarán en procesos de ajuste de estatus (para obtener la residencia permanente), TPS (protección temporal) y otros casos donde los oficiales tengan discreción. Además, se incluirá la revisión del uso de programas de “parole” de la era Biden, verificando si hubo irregularidades en la entrada al país.
La medida, vigente de inmediato, marca un cambio frente al enfoque anterior, al establecer un estándar más alto para obtener beneficios migratorios. Según el vocero de USCIS, Matthew Tragesser, “los beneficios de América no deben darse a quienes desprecian al país”.













