Tijuana – Evan Jean Loui, un hombre de 52 años, ha encontrado su hogar y su propósito en Tijuana. Con al menos cinco años de residencia en esta ciudad fronteriza, ha emergido como un líder en una comunidad que abraza la diversidad y aspira al sueño mexicano, un sueño impregnado del aroma de la cocina y alimentado por el esfuerzo en favor de los demás. Su viaje comenzó modestamente, vendiendo tamales en las bulliciosas calles del centro de la ciudad.
Desde su puesto como vendedor ambulante de tamales, Evan ha entablado relaciones con cientos de personas. Domina el español y se ha convertido en un valioso traductor para la comunidad haitiana local.
A medida que su influencia crecía, Evan se embarcó en nuevos caminos. Abandonó temporalmente la venta de tamales para dedicarse a labores en clínicas, en el ayuntamiento y como activista, involucrándose profundamente con la comunidad migrante. Este cambio de rumbo le abrió nuevas puertas y oportunidades.
Hoy en día, su jornada diaria es un equilibrio entre diversos roles. Sirve como guía para migrantes en el módulo del Ayuntamiento y asesora en la aplicación CBP ONE, facilitando el proceso para aquellos que buscan ingresar a Estados Unidos en un contexto de movilidad.
Evan Jean Loui personifica la idea de que las fronteras no dividen, sino que unen. Su historia inspiradora demuestra cómo el trabajo puede ser el puente que une culturas y comunidades diversas, tejiendo un tapiz de entendimiento y colaboración en un mundo cada vez más globalizado.














