El mandatario aseguró sin evidencia que una derrota republicana en las intermedias podría generar escenarios similares en la frontera sur
El presidente Donald Trump aprovechó la crisis migratoria en Ceuta para defender su política antimigratoria y advertir sobre posibles consecuencias en Estados Unidos. Desde el miércoles, miles de personas han intentado cruzar desde Marruecos al enclave español, con al menos 40 ahogamientos reportados, en lo que el gobierno de Pedro Sánchez atribuyó a rumores falsos sobre una sentencia del Tribunal Supremo.
La decisión judicial, emitida a inicios de julio, establece que los migrantes que lleguen por vía marítima no pueden ser devueltos de inmediato sin revisar si son personas vulnerables con derecho a asesoría legal o asilo. Sánchez señaló que mafias de tráfico de personas difundieron información errónea sobre el fallo, generando la ola migratoria.

Trump afirmó sin evidencia que, si el Partido Republicano pierde el control del Congreso en las elecciones intermedias de noviembre, podrían repetirse imágenes similares en la frontera sur de Estados Unidos. El mandatario utilizó el contexto para reforzar su discurso de mano dura contra la migración irregular.
Cabe destacar que escenas similares ya se han registrado en años anteriores, incluyendo durante el primer mandato de Trump, cuando caravanas migrantes fueron contenidas en su mayoría en la frontera sur de México antes de llegar a territorio estadounidense.



















