La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó el 26 de agosto Rasonque (daraxonrasib), una nueva terapia dirigida para adultos con adenocarcinoma pancreático metastásico que habían recibido al menos un tratamiento sistémico previo o que no pudieron recibir quimioterapia combinada. La autorización representó un avance relevante frente a uno de los tipos de cáncer con menores tasas de supervivencia.
Rasonque fue desarrollado como un inhibidor de RAS, una proteína que participó en el crecimiento de la mayoría de los tumores de adenocarcinoma pancreático. El medicamento se administró mediante una tableta de consumo diario y ofreció una alternativa distinta a los esquemas tradicionales de quimioterapia.
La aprobación estuvo respaldada por un ensayo clínico multicéntrico y aleatorizado que incluyó a 500 adultos con cáncer pancreático metastásico previamente tratado. Los pacientes que recibieron Rasonque alcanzaron una supervivencia general mediana de 13.2 meses, frente a 6.7 meses entre quienes recibieron quimioterapia estándar.
Los resultados mostraron una diferencia considerable en una enfermedad caracterizada por su rápida progresión y por presentar pocas alternativas cuando los tratamientos iniciales dejaron de funcionar. La autorización no significó que el medicamento representara una cura, pero amplió las opciones disponibles para pacientes con enfermedad avanzada.
Entre los efectos secundarios más frecuentes se registraron erupciones en la piel, diarrea, inflamación de la boca, náuseas, fatiga, vómito, dolor abdominal, hinchazón, disminución del apetito y hemorragias, por lo que el tratamiento requirió seguimiento médico.
La FDA había concedido previamente a daraxonrasib las designaciones de Terapia Innovadora y Medicamento Huérfano, además de otorgarle revisión prioritaria. El medicamento también había recibido acceso anticipado para determinados pacientes antes de su autorización definitiva.
El adenocarcinoma pancreático representó aproximadamente entre el 90% y el 95% de los cerca de 67 mil nuevos casos de cáncer de páncreas diagnosticados cada año en Estados Unidos, una enfermedad que continuó registrando una elevada mortalidad debido a que frecuentemente fue detectada en etapas avanzadas.
La aprobación de Rasonque amplió las posibilidades de tratamiento para pacientes con cáncer de páncreas metastásico y abrió la puerta al desarrollo de nuevas terapias dirigidas contra alteraciones de RAS, mientras investigadores continuaron evaluando su utilidad en otros tumores impulsados por la misma vía molecular.


















