Chiapas – Dos ataques dirigidos contra candidatos a la alcaldía en el estado de Chiapas, al sur de México, han dejado un saldo de nueve personas muertas, informó la fiscalía estatal el domingo. Estos incidentes subrayan la creciente violencia que afecta la región, especialmente en el contexto de las elecciones municipales programadas para junio.
Los dos candidatos, aunque sobrevivieron, resultaron heridos en los ataques ocurridos la noche del sábado y la madrugada del domingo en los municipios de Villa Corzo y Mapastepec. En un comunicado oficial, se detalló que los atentados apuntaron directamente a los vehículos de los candidatos.
En Mapastepec, el objetivo fue el automóvil de Nicolás Noriega, candidato a la presidencia municipal. Noriega confirmó el ataque a la agencia de noticias, mencionando que fue herido y que al menos cinco miembros de su equipo de campaña fueron asesinados a tiros. En una publicación en Facebook, Noriega expresó su profundo dolor por la pérdida de sus colegas, declarando: “Lamento profundamente la muerte de mis amigos, cuyas vidas fueron arrebatadas de manera cobarde. El mal nunca va a reinar en nuestros corazones, porque somos más los que amamos la vida, los que pensamos en hacer el bien. Pido a toda la sociedad que se una para honrar la vida”.
El otro ataque en Villa Corzo tuvo como blanco una caravana que transportaba al alcalde Robertony Orozco, quien busca la reelección por el partido Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador. En este incidente, tres personas murieron en el acto y otra falleció más tarde en el hospital. Orozco resultó herido con disparos en ambas piernas.
Estos actos de violencia se suman a una escalada preocupante en Chiapas, donde políticos y candidatos a cargos públicos han sido blanco de ataques. La semana pasada, en el municipio vecino de La Concordia, seis personas, incluyendo a una menor de edad y a la candidata a la alcaldía Lucero López, fueron asesinadas en una emboscada tras un mitin de campaña.
Desde septiembre del año pasado, más de dos docenas de políticos han sido asesinados en México, según la ONG Data Cívica. Entre ellos se encontraba una candidata a alcaldesa que fue abatida el mes pasado justo al iniciar su campaña.
La violencia electoral en Chiapas se ha exacerbado por los enfrentamientos entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y Sinaloa, especialmente en la región conocida como La Frailesca, que abarca municipios como Villa Corzo y La Concordia. Estos cárteles luchan por controlar las rutas del narcotráfico y otras actividades criminales como la extorsión. Mapastepec, por su cercanía a la costa del Pacífico, se ha convertido en un área estratégica clave en estos conflictos.
El aumento de la violencia en Chiapas, uno de los estados con los niveles más altos de violencia electoral en México, pone en evidencia la crisis de seguridad que enfrenta el país. Según la consultora mexicana Integralia, Chiapas ha registrado 55 víctimas de violencia electoral hasta la fecha, solo superado por los estados de Guerrero y Michoacán.
Estos incidentes han puesto en una posición delicada al presidente López Obrador, quien ha sido criticado por su enfoque hacia los cárteles de la droga y su minimización del problema de la violencia. La situación se tornó especialmente embarazosa cuando visitó Chiapas la semana pasada para reunirse con el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo. La creciente violencia en el estado es un recordatorio sombrío de los desafíos persistentes que enfrenta México en el período previo a las elecciones del 2 de junio.














