Esta tarde compareció de manera remota ante la Corte Juvenil Charles Andrew Williams, responsable del tiroteo ocurrido en la Escuela Preparatoria Santana, en Santee, en 2001, considerado uno de los ataques escolares más trágicos en la historia de San Diego.
El ataque dejó dos estudiantes muertos y 13 personas heridas.
Williams, ahora de 40 años, ha pasado más de 23 años en prisión y podría eventualmente recuperar su libertad.
En enero de este año, un juez aceptó una petición de la defensa para reconsiderar su sentencia bajo leyes estatales que ampliaron las oportunidades de libertad condicional para personas que cometieron delitos siendo menores de edad. El juez determinó que la condena de 50 años a cadena perpetua impuesta a Williams equivale, en la práctica, a una sentencia de por vida sin posibilidad real de libertad condicional.
Reformas legislativas como la SB 260 y la AB 1308 permiten que ciertos ofensores juveniles soliciten una audiencia de libertad condicional.
Sin embargo, la Fiscalía del Condado de San Diego apeló la decisión ante el Tribunal de Apelaciones del cuarto distrito. Los fiscales argumentan que Williams no califica para una nueva sentencia porque nunca fue condenado formalmente a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Además, sostienen que evaluaciones realizadas durante su encarcelamiento indican que aún podría representar un riesgo para la comunidad. Ahora la Corte Superior deberá decidir si el caso puede ser transferido a un tribunal juvenil.
Por su parte, Williams ha expresado en entrevistas con medios locales su arrepentimiento por los hechos y asegura que ha dedicado gran parte de su tiempo en prisión a su rehabilitación y a ayudar a otros internos.
Durante la audiencia de estatus celebrada este lunes, la jueza fijó una nueva audiencia para el 14 de diciembre, a la espera de una posible resolución anticipada por parte del tribunal de apelaciones.



















