San Diego | Tras el cierre del Centro de Bienvenida para Migrantes el pasado 22 de febrero, defensores de los derechos de los migrantes se encuentran abrumados ante la llegada de más de 1,000 migrantes dejados en las calles por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Los defensores afirman que un flujo tan grande en tan poco tiempo demuestra la urgente necesidad de financiación que, hasta ahora, no está disponible. Explican que la falta de apoyo local, del condado y federal ha exacerbado la situación, dejando a las organizaciones sin fines de lucro y grupos de ayuda mutua luchando para atender las necesidades básicas de los migrantes.
Señalaron, además, a los “Jewish Family Services” en San Diego como un ejemplo de programas de bienvenida ordenados y sostenibles, afirmando que recibir a migrantes no tiene por qué ser caótico.
Aproximadamente 350 migrantes son abandonados diariamente en la estación de tránsito de “Iris Avenue”, siendo posteriormente transportados a la estación de trolley de “Old Town” donde acceden a transporte gratuito hacia el aeropuerto o el sistema ferroviario. El 95% de los migrantes dejados en San Diego se trasladan a otras ciudades de Estados Unidos.
Por su parte, este martes la Junta de Supervisores del Condado de San Diego, aceptó un plan para buscar financiación federal para establecer un “sitio de tránsito y refugio a largo plazo”.
El plan aprobado con una votación de 4-1, buscaría incluir un centro lo suficientemente grande para acomodar a 500 personas al día y que esté cerca de un centro de transporte, sin embargo, reconocieron que debido al origen de los fondos no hay garantías.
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