Oswaldo Pirela, coach de receptores en el sistema de ligas menores de los Padres de San Diego, permanecía bajo custodia migratoria tras ser detenido en el aeropuerto de El Paso, Texas, cuando regresaba de un viaje de trabajo con la organización.
Pirela, de 34 años y originario de Venezuela, fue detenido durante la madrugada del domingo, después de trabajar con la filial de Triple-A de los Padres en El Paso. Actualmente se encontraba en un centro de detención migratoria, mientras las autoridades federales revisaban su caso.
Familiares del coach señalaron que Pirela vive en Arizona con su esposa y sus dos hijas, ambas ciudadanas estadounidenses, y que desde hace años había iniciado un proceso de asilo en Estados Unidos. También aseguraron que ha trabajado y vivido en el país siguiendo los procedimientos legales correspondientes.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que Pirela había ingresado legalmente al país, pero afirmó que su permiso de estancia expiró años atrás. La dependencia sostuvo que una autorización de trabajo o una solicitud pendiente no otorgan por sí solas un estatus migratorio legal.
Los Padres informaron que estaban al tanto de la detención de Pirela y que buscaban reunir más información sobre la situación. El caso generó preocupación dentro del ambiente deportivo, especialmente por la cantidad de jugadores y personal extranjero que forma parte de organizaciones de Grandes Ligas y ligas menores en Estados Unidos.

















