La alguacil del Condado de San Diego, Kelly Martínez, anunció que ICE dejará de utilizar las instalaciones de la Oficina del Sheriff para capacitación y certificación en el uso de armas de fuego, tras meses de conversaciones y preocupaciones expresadas por miembros de la comunidad.
Martínez señaló que la decisión se tomó después de evaluar inquietudes relacionadas con acciones de agentes de ICE durante enfrentamientos armados registrados en otras partes del país. La funcionaria sostuvo que la confianza de la comunidad debía mantenerse como uno de los principales elementos de la labor policial local.
La medida significó que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ya no tendrían acceso ni autorización para utilizar los campos de tiro y otras instalaciones del Sheriff destinadas a entrenamiento con armas.
La decisión ocurrió después de que la Junta de Supervisores del Condado instruyera iniciar acciones para terminar acuerdos relacionados con el uso de propiedades del condado tanto por ICE como por Aduanas y Protección Fronteriza.
Sin embargo, Martínez determinó que CBP continuaría utilizando el campo de tiro de Otay, al considerar que impedirle el acceso podría generar consecuencias importantes en las operaciones de los cruces fronterizos de San Diego.
La alguacil explicó que los oficiales de CBP necesitaban realizar periódicamente capacitación y certificaciones con armas de fuego para poder continuar trabajando en garitas, aeropuertos y terminales marítimas.
Más de 225 mil personas ingresaron diariamente a Estados Unidos por los puertos de entrada de la región de San Diego, incluyendo alrededor de 90 mil vehículos, 50 mil peatones y 5 mil 500 camiones comerciales.
Martínez advirtió que obligar a los agentes fronterizos a trasladarse largas distancias para cumplir con sus certificaciones podría reducir temporalmente el personal disponible en las garitas, provocando cierres de carriles y aumentando los tiempos de espera.
La situación también podría afectar a trabajadores transfronterizos, estudiantes, comercio internacional y transporte de carga, además de incrementar la contaminación generada por vehículos detenidos durante periodos prolongados en los cruces.
El campo de tiro de Otay también fue utilizado por algunos agentes de CBP asignados al Condado de Imperial, por lo que limitar su acceso podría tener consecuencias adicionales en el puerto de entrada de Calexico.
ICE perderá el acceso a las instalaciones de entrenamiento del Sheriff, mientras CBP podrá continuar utilizando el campo de tiro de Otay, una diferencia que Martínez justificó por el impacto que las operaciones fronterizas tienen en la economía, movilidad y vida cotidiana de la región.



















