El gobernador de Florida, Ron DeSantis, informó que el estado abrirá un segundo centro de detención de inmigrantes en las instalaciones cerradas de la prisión Baker, en Sanderson. La medida se da mientras una jueza federal analiza la posible clausura del polémico centro del Everglades conocido como “Alligator Alcatraz”, señalado por denuncias de abusos y violencia.
DeSantis indicó que la nueva instalación, a la que llamó “deportation depot”, tendrá capacidad para albergar a 1,300 migrantes indocumentados en proceso de deportación. Aunque no dio fecha de apertura, aseguró que la infraestructura está lista y que su habilitación es una prioridad estatal y nacional.
El anuncio coincide con la fase final del juicio impulsado por organizaciones ambientales para cerrar el centro del Everglades, considerado por activistas como remoto y con condiciones inhumanas. La expansión de la capacidad de detención ha generado críticas de defensores de derechos humanos que advierten sobre un incremento en políticas migratorias restrictivas.













