BAJA CALIFORNIA.- El Ayuntamiento de Tijuana ha detectado una disparidad creciente entre los registros oficiales y el número de establecimientos que realmente venden bebidas alcohólicas en la ciudad.
Muchos de estos comercios operan bajo giros no permitidos o sin licencias vigentes, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar las labores de supervisión a través de la Dirección de Verificación e Inspección.
El regidor presidente de la Comisión de Recreación, Espectáculos y Alcoholes, anunció que para combatir esta informalidad, el gobierno municipal ofrece un decreto con hasta el 80 por ciento de descuento en trámites de regularización, como cambios de nombre o domicilio.
Sin embargo, advirtió que habrá cero tolerancia para quienes ignoren esta oportunidad; aquellos comercios que operen de forma ilegal enfrentarán la clausura y sanciones estrictas, ya que tienen prohibido almacenar o suministrar alcohol sin el permiso correspondiente.


















