Estados Unidos | Las autoridades federales ahora podrán detener a refugiados legales que no hayan obtenido su residencia permanente después de un año en Estados Unidos. La nueva directriz amplía el poder de arresto bajo el argumento de seguridad nacional.
El Departamento de Seguridad Nacional emitió un memorando que autoriza a oficiales migratorios a arrestar y mantener bajo custodia a quienes no hayan ajustado su estatus a residente permanente dentro del primer año de haber sido admitidos al país.
El documento, presentado por abogados del Departamento de Justicia ante un tribunal federal, establece que la admisión de un refugiado es condicional y está sujeta a una revisión obligatoria tras 12 meses.
La medida fue firmada por el director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, Joseph Edlow, y el director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Todd Lyons, y elimina la política anterior que impedía detener o expulsar a refugiados únicamente por no haber tramitado su “green card” dentro de ese plazo.
Con esta nueva política, quienes no completen el proceso podrían permanecer detenidos durante el tiempo que dure su inspección migratoria.
















