Erin Piacenti, vicepresidenta de Bank of America de 32 años, murió después de ser apuñalada durante un ataque aparentemente aleatorio ocurrido la tarde del lunes 31 de agosto en Times Square, Nueva York. Otro hombre de 68 años también resultó herido, mientras la presunta agresora murió posteriormente tras ser baleada por agentes de policía.
El ataque ocurrió alrededor de las 4:30 de la tarde en una de las zonas más transitadas de Manhattan, cerca de las oficinas de Bank of America en One Bryant Park. Las primeras investigaciones determinaron que las víctimas no conocían a la atacante y que no existió una confrontación previa.
La agresora fue identificada como Pamela Cisneros, de 49 años y residente de Queens, quien habría sacado dos cuchillos de cocina de una bolsa antes de atacar primero al hombre de 68 años y posteriormente a Piacenti.
Ambas víctimas fueron trasladadas de emergencia a un hospital. Piacenti murió debido a la gravedad de las heridas, mientras el segundo afectado permaneció hospitalizado en condición estable.
Después de los apuñalamientos, policías confrontaron a Cisneros y le ordenaron repetidamente que soltara las armas. Los agentes utilizaron inicialmente un dispositivo eléctrico para intentar detenerla, pero la mujer continuó avanzando hacia ellos con los cuchillos, por lo que dos oficiales abrieron fuego.
Cisneros fue trasladada a un hospital y murió posteriormente. La policía informó que había tenido encuentros previos con autoridades relacionados con problemas de salud mental, aunque no contaba con antecedentes de arrestos en la ciudad.
Piacenti había estudiado Derecho en Fordham University y desarrolló su carrera profesional dentro del sector financiero. Bank of America lamentó su fallecimiento y recordó a la joven como una integrante apreciada de la organización.
La investigación continuará para reconstruir completamente el ataque y revisar la actuación de los agentes que dispararon contra la sospechosa, mientras las autoridades sostuvieron que hasta el momento no existieron indicios de terrorismo y calificaron las agresiones como aparentemente aleatorias.


















