El objetivo es detectar a jóvenes con adicción y canalizarlos.
En Tijuana, directivos del centro de estudios tecnológicos, industriales y de servicios, mejor conocido como el Cetis 58 en la Mesa de Otay, están exigiendo a los alumnos que entreguen el resultado de una prueba antidopaje para detectar problemas de adicción entre los jóvenes y canalizarlos a una institución de salud si es necesario.
La medida surgió por algunos casos detectados en ciclos anteriores y rumores sobre una posible venta de estupefacientes a los alrededores del plantel.
En un breve sondeo realizado ente estudiantes y padres de familia de esta preparatoria, la mayoría coincidieron en que no les disgusta la medida, lo único malo es que la prueba la tuvieron que pagar cada uno en laboratorios privados y tiene un costo entre 250 y 350 pesos.
Esto, acumulado a los gastos que este año se incrementaron en la inscripción y los materiales escolares, pudiera representar una carga para algunas familias, por lo que solicitaron a las autoridades educativas y de salud para que en un futuro pueda absorber esa inversión.














