San Diego | La Patrulla Fronteriza del Sector San Diego calificó como “una colaboración exitosa” la llegada de elementos de la Guardia Nacional y la Marina a la frontera sur de Estados Unidos. Este despliegue se ha intensificado desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, acompañado de una declaratoria de emergencia para reforzar la seguridad y detener los cruces ilegales.
Con cientos de elementos activos, el Departamento de Defensa ha fortalecido la vigilancia en la frontera. Además, 500 infantes de Marina y marineros de Camp Pendleton han trabajado en la instalación de alambre de concertina en más de 20 millas del doble muro fronterizo.
Las normas migratorias han cambiado, y la Patrulla Fronteriza ha enfatizado que nadie que ingrese ilegalmente podrá quedarse en Estados Unidos.
“La frontera está cerrada” es el mensaje que se repite en todo el borde nacional.
Gracias a este refuerzo en la seguridad, las detenciones de migrantes han disminuido hasta en un 70%, lo que llevó al cierre del Centro Temporal de Procesamiento en Otay Mesa esta semana. Ahora, los migrantes permanecen de 3 a 5 días en los cinco centros de la Patrulla Fronteriza antes de ser deportados a su país de origen.
Ante el endurecimiento de la seguridad terrestre, se ha registrado un incremento en los cruces irregulares por vía marítima.
El pasado fin de semana, una mujer y dos hombres perdieron la vida al intentar cruzar ilegalmente por las montañas de Otay y Tecate. Debido a estos riesgos, la Patrulla Fronteriza ha reforzado la coordinación con autoridades mexicanas para evitar más tragedias.




















