Juárez.- El gobierno mexicano anunció que pagará $8 millones de dólares a las familias de 40 migrantes que perdieron la vida derivado de un incendio que se originó en un centro migratorio en Juárez en marzo del 2023. Cada familia recibirá unos $200,000 en dólares.
“Este fue un incidente doloroso y lamentable pero también representa una oportunidad crucial para avanzar los procesos que garantizan los derechos y la seguridad de los migrantes, y de evitar más incidentes”, expresó el Instituto Nacional de Migración (INM).
El incendio del 27 de marzo en una estación de INM en Juárez cobró la vida de 40 migrantes provenientes de centro y sudamérica; y dejó a otros 29 migrantes con graves heridas y quemaduras.
Una investigación, incluyendo la revisión de capturas de una cámara de vigilancia, concluyó que dos migrantes venezolanos que querían ser liberados iniciaron el incendio durante una protesta.
El humo rápidamente se propagó en todo el edificio mientras que los guardias de seguridad y los agentes del INAMI escaparon sin abrir la puerta de la celda donde se retenían a los hombres migrantes, concluyeron las investigaciones.
Un migrante y varios guardias de seguridad y oficiales del INAMI permanecen en la cárcel en conexión con el incendio, mientras que el director nacional de INM, Francisco Garduño, enfrenta cargos administrativos.
El gobierno mexicano pagó por la atención médica de los sobrevivientes, la transportación, comida y alojamiento de los familiares que vinieron a visitarlos en los hospitales y arregló para la repatriación de los cuerpos.
Adicionalmente, el instituto pidió comprensión para las víctimas y el 18 de julio, la comisión ejecutiva para asistencia de víctimas autorizó el desembolso de $8.2 millones, según el informe de INM.
La agencia expresó que había implementado cambios al cuidado de los migrantes tras el incendio y que se determinará en las próximas horas si un migrante será liberado o detenido, pendiente de deportación.
El INM, que previamente tenía 54 estaciones, ahora solo opera 17 de ellas. También opera tres centros de detención adicionales “sin puertas cerradas” que pueden retener hasta 3,700 migrantes.
Mejoras se implementaron a las instalaciones, incluyendo tener suficientes extintores de fuego, instalar salidas de emergencias y mantener las puertas de las celdas abiertas cuando es posible. La investigación reveló, a través de vídeo de cámaras de vigilancia mostrando a los oficiales mexicanos transportando extintores de fuego de otros edificios.






















