El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos planea abrir cuatro nuevos centros de detención con capacidad conjunta para albergar a más de 5 mil migrantes, como parte de la ampliación de su infraestructura para los operativos migratorios.
Las instalaciones estarían ubicadas en las regiones de Seattle, Denver, Miami y el centro de Pensilvania, puntos considerados estratégicos para aumentar la capacidad de procesamiento y custodia de personas detenidas por autoridades migratorias.
Los proyectos se encuentran en etapa de contratación y contemplan que los centros puedan comenzar operaciones en un plazo aproximado de 30 días después de que sean adjudicados los contratos correspondientes.
A diferencia de otras propuestas basadas en campamentos temporales o inmuebles que requieren extensas remodelaciones, ICE busca instalaciones que puedan ser adaptadas rápidamente y quedar listas para recibir detenidos en poco tiempo.
Cada complejo tendría áreas exclusivas para personas bajo custodia migratoria, además de oficinas administrativas, espacios para abogados y salas destinadas a la realización de audiencias.
La incorporación de tribunales migratorios dentro de los propios centros permitiría reducir los traslados hacia edificios judiciales externos y acelerar la revisión de casos, las solicitudes de permanencia y los procedimientos de deportación.
La expansión forma parte de una estrategia nacional para elevar la capacidad del sistema de detención migratoria durante 2026. La agencia también evalúa adquirir, arrendar o adaptar otros inmuebles en diferentes regiones del país.
El proyecto ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de migrantes, que cuestionan las condiciones de reclusión, el acceso a representación legal y el crecimiento acelerado de este tipo de instalaciones.
La apertura de los cuatro centros dependerá de la selección de los operadores, la firma de los contratos y el cumplimiento de los requisitos de seguridad establecidos por el gobierno federal.



















