San Diego | Una protesta organizada por sindicatos y organizaciones comunitarias, distinta a las manifestaciones habituales que se realizan cada jueves, tuvo lugar la mañana de este jueves frente al edificio federal Edward J. Schwartz, en el centro de San Diego.
Se trata de la segunda manifestación local surgida tras la muerte a tiros de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que fue abatida por un agente de ICE durante una protesta frente a un operativo migratorio en Minneapolis, Minnesota.
Un video que se viralizó en redes sociales muestra el momento en que Good, ciudadana estadounidense, se encontraba dentro de su vehículo en una calle cubierta de nieve cuando agentes de inmigración la interceptaron. Al intentar dar vuelta, recibió un disparo en la cabeza a través del parabrisas por parte de uno de los agentes que se encontraba frente a ella, un impacto que resultó mortal.
Hasta el momento no se ha confirmado si la víctima participaba directamente en la protesta. Autoridades federales calificaron rápidamente la acción del agente como un acto de defensa personal, una versión que ha sido cuestionada por activistas y por el propio alcalde de Minneapolis tras analizar las imágenes del video.
El presidente Donald Trump calificó a la víctima, madre de tres hijos, como una “agitadora profesional” y describió el hecho como un caso de terrorismo doméstico contra el servicio migratorio. Ante estas declaraciones, activistas locales expresaron su preocupación por el riesgo que implica documentar operativos migratorios, aunque aseguraron que continuarán haciéndolo.
La protesta fue organizada por sindicatos y organizaciones comunitarias, entre ellas el Consejo Laboral de los Condados de San Diego e Imperial, Unión del Barrio y la Asociación de Educación de San Diego. Los organizadores adelantaron que las manifestaciones continuarán cada jueves y pidieron a los asistentes enviar cartas a legisladores locales para evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
La investigación del tiroteo en Minneapolis continúa bajo la responsabilidad del Buró Federal de Investigaciones (FBI).















