La NASA informó que la posibilidad de que el asteroide 2024 YR4, de entre 40 y 90 metros de diámetro, impacte la Tierra el 22 de diciembre de 2032 ha aumentado al 3.1%, lo que equivale a una probabilidad de 1 en 32. Este objeto, detectado en diciembre de 2024, inicialmente tenía solo un 1% de posibilidad de colisión, pero su trayectoria ha sido recalculada, elevando su riesgo en la Escala de Turín al nivel 3, una clasificación poco común para asteroides monitoreados.
A pesar de que existe un 96.9% de probabilidad de que el asteroide no impacte la Tierra, su trayectoria sigue siendo motivo de observación. En caso de un impacto, este podría ocurrir en una zona que abarca el Pacífico oriental, el norte de Sudamérica, el Atlántico, África, el Mar Arábigo y el sur de Asia, según el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. La agencia también destacó que, como en otros casos previos, es posible que el riesgo se descarte con nuevos análisis, pero tampoco se descarta que la probabilidad de impacto siga aumentando.
Para obtener una evaluación más precisa, el Telescopio Espacial James Webb estudiará el asteroide en marzo de 2025 para determinar su tamaño exacto. Hasta abril, los científicos seguirán observando su trayectoria antes de que se vuelva demasiado tenue para su detección, lo que dejará un periodo de incertidumbre hasta junio de 2028, cuando vuelva a ser visible. La NASA continúa monitoreando este objeto mientras el mundo científico analiza posibles escenarios ante un evento de esta magnitud.













