San Diego | Un grupo de instructores de yoga en San Diego envió una carta de cese y desistimiento a la ciudad, desafiando una ordenanza municipal que restringe dónde pueden realizarse clases grupales, alegando que es inconstitucional.
El abogado Bryan Pease, quien representa a los instructores, envió la carta en su nombre, amenazando con tomar acciones legales si continúa la aplicación de la normativa, ya que debido a ella algunos instructores han recibido multas por parte de la ciudad.
La ordenanza, revisada en marzo, está diseñada para frenar la venta callejera ilegal. Según esta, en parques públicos y playas, “es ilegal realizar o conducir actividad comercial, proporcionar cualquier servicio, o solicitar ofertas de compra, trueque, o requerir que alguien negocie, establezca, o pague una tarifa antes de proporcionar un servicio, incluso si se caracteriza como donación, sin el consentimiento escrito del Administrador de la Ciudad”.
Los profesores de yoga están considerando la posibilidad de presentar una demanda para frenar la aplicación de la ordenanza.














