La supervisora del condado de San Diego, Terra Lawson-Remer, criticó a la administración de Donald Trump por la congelación de fondos federales, una medida que ya está afectando la prestación de servicios públicos esenciales en la región.
Estos recursos provienen de los impuestos de los habitantes del condado y están destinados a programas de infraestructura, salud y bienestar social. Sin embargo, el gobierno federal, a través del Departamento para la Eficiencia Gubernamental, liderado por Elon Musk, ha impulsado un plan para reducir el gasto público y restringir fondos a programas de diversidad y equidad.
Ante esta decisión, los fiscales generales de 23 estados demócratas han interpuesto una demanda contra la administración Trump, mientras que protestas han surgido en varias ciudades, incluyendo San Diego. La incertidumbre crece entre los residentes, quienes temen afectaciones en los servicios básicos debido a la falta de financiamiento federal.



















