El condado de San Diego confirmó el cuarto caso humano del virus del Nilo Occidental registrado durante 2026, lo que llevó a las autoridades de salud pública a reforzar el llamado para prevenir picaduras de mosquitos y eliminar depósitos de agua estancada.
Los cuatro casos fueron identificados desde junio y presentaron síntomas o resultados positivos entre el 5 de junio y el 14 de julio. Hasta el momento no se han reportado fallecimientos relacionados con el virus en el condado durante este año.
Uno de los pacientes necesitó permanecer hospitalizado durante varios días, mientras que otro presentó síntomas leves y no requirió hospitalización. Los otros dos casos fueron detectados mediante análisis realizados durante procesos de donación de sangre.
Las autoridades determinaron que al menos uno de los contagios ocurrió dentro del condado de San Diego, mientras continúa la revisión epidemiológica para establecer dónde se produjeron los demás.
El virus del Nilo Occidental se transmite principalmente por la picadura de mosquitos que previamente se alimentaron de aves infectadas. No se propaga por el contacto cotidiano entre personas y la mayoría de quienes contraen el virus no desarrolla síntomas.
Cuando existen molestias, pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza, náuseas, cansancio, erupciones en la piel e inflamación de los ganglios. En casos poco frecuentes, la infección puede provocar complicaciones neurológicas graves y poner en riesgo la vida.
Durante 2026, el virus ha sido detectado en 23 aves muertas y diez grupos de mosquitos dentro del condado. Las autoridades explicaron que el incremento de aves y mosquitos infectados puede anticipar un aumento de casos humanos.
Para reducir el riesgo, se recomienda vaciar recipientes, cubetas, llantas, juguetes y canaletas donde pueda acumularse agua. Los barriles de lluvia deben permanecer cubiertos y las fuentes o estanques deben recibir mantenimiento para evitar que se conviertan en criaderos.
También se aconseja utilizar repelentes, vestir ropa de manga larga cuando sea posible y verificar que los mosquiteros de puertas y ventanas no tengan daños. Las personas adultas mayores y quienes tienen sistemas inmunitarios debilitados enfrentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Las autoridades sanitarias continuarán vigilando la presencia del virus en personas, aves y mosquitos durante los meses de calor, cuando aumenta la actividad de estos insectos y se elevan las posibilidades de transmisión.



















