Una poderosa tormenta asociada a un frente frío provocó lluvias intensas este jueves en gran parte del área triestatal, encendiendo las alertas por inundaciones repentinas especialmente en zonas ya afectadas como Plainfield, Nueva Jersey, donde dos personas murieron por anegamientos apenas dos semanas atrás.
Según estimaciones del radar doppler, se registraron entre 1 y 3 pulgadas de lluvia de forma generalizada, con picos de hasta 5 pulgadas en lugares como Sayville, Long Island, donde calles quedaron intransitables. El impacto fue particularmente severo durante la hora pico vespertina, afectando carreteras, trenes y subterráneos de Nueva York, que comenzaron a fallar al superar los umbrales de capacidad de drenaje.
Entre los incidentes destacados:
El alcalde Eric Adams emitió una declaración de emergencia e instó a los residentes de sótanos a evacuar de inmediato.
El servicio de la línea Q del metro se suspendió por caída de un árbol en Brooklyn.
NJ Transit reportó retrasos de hasta 30 minutos por cables dañados por otro árbol caído.
Yankee Stadium suspendió temporalmente su partido ante los Rays por fuerte lluvia en el quinto inning.
Aeropuertos JFK y Newark registraron retrasos de más de 3 horas en vuelos de entrada y salida.
Además, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene en efecto una vigilancia por inundación en todo el noreste hasta la madrugada del viernes. Las autoridades sanitarias recomiendan precaución a personas con enfermedades respiratorias, debido a la alta humedad y acumulación de agua estancada.
Afortunadamente, se espera que el sistema se aleje durante la noche, dando paso a condiciones más frescas y secas. El viernes traerá baja humedad y temperaturas agradables, con un fin de semana soleado en el pronóstico.













