Trabajadores de San Diego State University y Cal State San Marcos realizaron este jueves acciones de protesta para exigir avances en las negociaciones laborales, en medio de un conflicto centrado principalmente en salarios y estabilidad en el empleo.
Los empleados representados por el California State University Employees Union y otros sindicatos permanecieron sin contrato desde el primero de julio, mientras continuaron las negociaciones con la administración del sistema universitario estatal.
La inconformidad aumentó después de la reunión del 14 de agosto, cuando la administración presentó una propuesta de incremento salarial de 1 por ciento, muy por debajo del 9 por ciento anual durante tres años solicitado por el sindicato.
En San Diego State University, trabajadores participaron en una movilización durante la Opening Convocation, realizada entre las 9:30 y 11:30 de la mañana en Manchester Hall. En la actividad estuvieron presentes integrantes de CSUEU y Teamsters 2010.
En Cal State San Marcos también se programó un mitin de solidaridad de 12:00 del mediodía a 1:00 de la tarde en Kellogg Plaza, con participación de miembros de CSUEU, Teamsters y Academic Professionals of California.
El sindicato también cuestionó la capacidad del sistema CSU para retener y contratar trabajadores frente a otras industrias, al señalar que empleados representados por CSUEU recibieron salarios inferiores a puestos comparables dentro del mercado laboral.
CSUEU representó a cerca de 36 mil trabajadores, convirtiéndose en el grupo laboral más grande dentro del sistema California State University. Entre sus integrantes se encontraron empleados de tecnología, salud, administración, apoyo académico, mantenimiento, jardinería y limpieza.
A las negociaciones también se sumaron trabajadores estudiantiles que buscaron su primer contrato desde que se sindicalizaron en 2024, así como aproximadamente mil empleados vinculados con organizaciones auxiliares privadas de diferentes campus.
Los sindicatos sostuvieron que, a pesar de que CSU recibió este año uno de los mayores niveles de financiamiento estatal de su historia, miles de empleados continuaron enfrentando salarios estancados y condiciones laborales inestables.
El conflicto podría aumentar durante las próximas semanas. CSUEU advirtió que estaba dispuesto a utilizar todas las herramientas disponibles, incluida una posible huelga general, medida que sería histórica para el sindicato y que podría afectar el funcionamiento de distintos campus.
Las protestas en San Diego formaron parte de una serie de movilizaciones previstas en otras universidades estatales de California, mientras continuaron las negociaciones para alcanzar nuevos acuerdos laborales.



















