La medida endurece la política migratoria y genera preocupación en la industria tecnológica
Estados Unidos | El presidente Donald Trump firmó este viernes una proclamación que establece un pago obligatorio de 100,000 dólares a las empresas que soliciten visas de trabajo H-1B para empleados extranjeros calificados. La decisión se enmarca en el endurecimiento de la política migratoria de su administración, que también incluye redadas y deportaciones masivas en varias ciudades del país.
El programa H-1B, creado en 1990, permite que trabajadores especializados de otros países laboren temporalmente en Estados Unidos y ha sido clave para grandes tecnológicas. Amazon, Microsoft, Meta y Tata Consultancy Services figuran entre los principales beneficiarios, con miles de aprobaciones en los últimos años.
Aunque Trump aseguró que las compañías estarán “muy contentas” con el cambio, expertos en migración calificaron la medida como ilegal. Aaron Reichlin-Melnick, del American Immigration Council, advirtió que la normativa carece de sustento legal y probablemente será anulada en tribunales, pues el Congreso solo autoriza tarifas para cubrir costos administrativos, no para limitar el acceso a las visas.
El Congreso mantiene un tope anual de 65,000 visas nuevas, más 20,000 adicionales para graduados con maestría o doctorado, con exenciones para universidades y centros de investigación.
Durante su primer mandato, Trump ya había intentado restringir el programa alegando la necesidad de proteger empleos en medio de la pandemia, aunque esos esfuerzos fueron bloqueados por una corte federal.














