Jenifer “N” y Carlos “N” fueron vinculados a proceso por su probable participación en delitos contra la salud, luego de ser detenidos en Tijuana con más de media tonelada de metanfetamina y poco más de siete kilos de marihuana.
La Fiscalía General de la República informó que un juez de Control determinó que existían elementos suficientes para iniciar un proceso penal contra ambas personas por la presunta posesión de narcóticos con fines de comercio, en la variante de venta.
Los hechos ocurrieron el 17 de julio de 2026, durante recorridos de vigilancia realizados por agentes de la Policía Municipal en calles de la colonia Murua. Los oficiales observaron un vehículo cuya conductora circulaba sin utilizar el cinturón de seguridad, por lo que le indicaron que se detuviera.
Durante la revisión de la unidad, los policías localizaron varios recipientes de plástico que contenían sustancias con las características de narcóticos. Los análisis posteriores establecieron que se trataba de 536 kilos con 15 gramos de metanfetamina y siete kilos con 55 gramos de marihuana.
Mientras los agentes inspeccionaban el automóvil, Carlos “N” descendió de otra unidad que presuntamente escoltaba el vehículo conducido por la mujer. De acuerdo con el reporte oficial, el hombre cuestionó de manera agresiva la actuación de los policías, por lo que ambos conductores fueron detenidos.
Los sospechosos, los vehículos y las sustancias aseguradas quedaron a disposición de la Fiscalía Especializada de Control Regional en Baja California. El Ministerio Público Federal ordenó inspecciones, análisis químicos y otras diligencias para confirmar el tipo y el peso de los narcóticos.
Durante la continuación de la audiencia inicial, la representación de la FGR presentó los resultados de los dictámenes y demás datos recabados. El juez resolvió vincular a proceso a Jenifer “N” y Carlos “N”, además de imponerles prisión preventiva durante los dos meses fijados para la investigación complementaria.
En ese periodo, las autoridades deberán continuar reuniendo información para establecer el origen y destino de las drogas, determinar la posible participación de otras personas y esclarecer si los detenidos formaban parte de una red de distribución.
La vinculación a proceso no representa una sentencia definitiva. Ambas personas deberán ser consideradas inocentes mientras no exista una resolución condenatoria emitida por la autoridad judicial competente.
















