San Diego | Con lágrimas en los ojos, Miguel recuerda la mañana del pasado viernes, cuando su hermano Kevin García, de 19 años, perdió la vida en un enfrentamiento con oficiales del Departamento de Policía de San Diego.
Más de una decena de agentes respondieron a un reporte que alertaba sobre un joven apuntando con un arma a personas entre las calles K y 31, en el área de Stockton. Según la Oficina del Alguacil del Condado, los oficiales encontraron a un hombre que coincidía con la descripción: Kevin, quien estaba sentado en un auto estacionado junto a la Iglesia Bethel. Una mujer se encontraba en el asiento del copiloto.
La policía inició una negociación, pidiéndoles que salieran del vehículo. La mujer obedeció, pero Kevin permaneció dentro. Un equipo SWAT acudió al lugar y disparó balas de pimienta hacia la ventanilla abierta del coche, sin lograr que el joven saliera.
Después de aproximadamente 40 minutos de negociaciones, cinco oficiales abrieron fuego contra Kevin. Argumentaron que el joven sacó un arma, lo que justificó el uso de la fuerza letal. Kevin fue trasladado al hospital, donde fue declarado muerto alrededor de las 11:30 de la mañana.
Familiares informaron que Kevin padecía trastornos de depresión y consumía drogas. Alegan que la policía debería contar con protocolos especiales para tratar situaciones de salud mental.
La mujer que lo acompañaba testificó que no vio ninguna arma en el vehículo y que Kevin tenía miedo de salir.
Durante el fin de semana, familiares y amigos se manifestaron en el lugar del incidente. Colocaron velas y flores en memoria del joven y exigieron a las autoridades una investigación exhaustiva sobre los hechos.
Mientras el Departamento del Alguacil continúa con las indagatorias, la familia de Kevin organiza una kermés este próximo fin de semana para recaudar fondos destinados a los gastos funerarios.













