La filtración de un segundo audio relacionado con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, volvió a colocar bajo atención pública el tema de su visa estadounidense revocada en 2025 y el manejo institucional de la relación con autoridades de Estados Unidos.
El nuevo material difundido provocó reacciones entre representantes del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California y especialistas en temas fronterizos, quienes advirtieron que el contenido de las grabaciones debe analizarse con seriedad por el posible impacto en la confianza ciudadana y en la seguridad de quienes participan en espacios institucionales.
El presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California, Edgardo Flores Campbell, señaló que la mandataria ya había reconocido previamente la autenticidad de su voz en conversaciones difundidas con anterioridad, por lo que consideró que este segundo audio abre un tema que requiere una reflexión más profunda.
“Ya reconoció ella que es su voz, que son auténticas las conversaciones en su momento con el primer audio, y respecto a este segundo, pues yo creo que es un tema para reflexionar a profundidad porque está erosionada la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad y justicia”, expresó Flores Campbell.
Una de las principales preocupaciones señaladas por el Consejo Ciudadano tiene que ver con las referencias a información relacionada con las mesas de seguridad, espacios donde participan autoridades e integrantes de distintas instituciones para abordar temas sensibles de seguridad pública.
Flores Campbell advirtió que cualquier mención sobre lo que se discute en esas reuniones debe tomarse con cautela, debido al riesgo que podría representar para quienes participan en ellas.
“Una cuestión que sí nos resulta sumamente preocupante es que se menciona en la mesa de seguridad lo que se ventila pueda ser o trastocar la seguridad de quienes participan en ella, ¿no?”, agregó.
El tema también fue analizado por Víctor Clark, profesor de la Universidad Estatal de San Diego, quien consideró que los audios apuntan a una posible intención de negociación y a referencias sobre información sensible vinculada con la seguridad en Baja California.
“Está hablando de proporcionar información de lo que sucede en las mesas de seguridad y de información que ella puede tener, supongo yo que en cuestiones que tienen que ver con seguridad nacional o de grupos en Baja California. Lo cierto es que por este y el otro audio que se filtró, está buscando todos los medios para una negociación”, señaló Clark.
Ante los señalamientos, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda emitió un comunicado en el que aclaró que se trató de una conversación privada con personas que se presentaron como supuestos agentes o intermediarios del gobierno de Estados Unidos, pero que no acreditaron formalmente dicha representación.
La mandataria estatal afirmó que el material difundido corresponde únicamente a fragmentos aislados de la conversación y sostuvo que cualquier asunto de esa naturaleza debe atenderse por las vías legales e institucionales correspondientes.
Marina del Pilar aseguró estar tranquila y con plena disposición de aclarar cualquier situación ante las autoridades competentes, al señalar que no existe ningún acto irregular que ocultar.
La gobernadora también precisó que las referencias a cooperación e intercambio de información corresponden a la coordinación institucional que Baja California mantiene, como entidad fronteriza, con autoridades de México y Estados Unidos en materia de seguridad.
El caso mantiene abierto un debate sobre la confianza en las instituciones, la protección de información sensible y los límites de la coordinación binacional en temas de seguridad, en medio de un escenario donde autoridades, especialistas y organismos ciudadanos han llamado a revisar el contenido de las grabaciones con responsabilidad y claridad.













