CALIFORNIA – El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) amplió su presencia en California mediante el arrendamiento de instalaciones que anteriormente funcionaban como planteles escolares, generando atención entre autoridades locales y comunidades.
De acuerdo con reportes, la agencia federal firmó contratos de arrendamiento para utilizar estos espacios como centros operativos, en medio de un contexto de reforzamiento de actividades migratorias en el estado. La medida forma parte de una estrategia más amplia para incrementar capacidad logística y administrativa.
La decisión ha provocado reacciones entre funcionarios y organizaciones comunitarias, quienes han solicitado mayor claridad sobre el uso específico de los inmuebles y el impacto que podrían tener en las comunidades cercanas. ICE, por su parte, sostiene que las instalaciones cumplen con los requerimientos necesarios para sus funciones.
El tema se suma al debate en California sobre políticas migratorias y la relación entre autoridades estatales y federales, especialmente en un estado que ha adoptado posturas de protección hacia la población migrante.















