Yolanda Marodi se declaró culpable dentro del proceso por el asesinato de su esposa, Rebecca “Becky” Marodi, capitana de Cal Fire que fue encontrada sin vida en febrero de 2025 dentro de su vivienda en Ramona.
La acusada cambió la declaración de inocencia que había mantenido durante las etapas anteriores del caso. Con esta decisión, ya no será necesario realizar el juicio que estaba previsto para determinar su responsabilidad en la muerte de la bombera.
Rebecca Marodi, de 49 años, murió el 17 de febrero de 2025 después de sufrir múltiples heridas provocadas con un arma blanca. La víctima había trabajado durante más de 30 años para el sistema estatal de protección contra incendios y recientemente había participado en el combate de los incendios registrados en el área de Los Ángeles.
La investigación incluyó imágenes captadas por cámaras de seguridad instaladas en la propiedad de la pareja. Los registros permitieron reconstruir parte de la agresión y mostraron a la víctima intentando escapar antes de ingresar nuevamente a la residencia.
Después del homicidio, Yolanda Marodi fue observada cargando pertenencias, equipaje y mascotas en un vehículo. La unidad cruzó hacia México pocas horas después de la muerte de la capitana, lo que dio inicio a una búsqueda coordinada entre autoridades de ambos países.
La mujer permaneció prófuga durante aproximadamente cinco semanas hasta que fue localizada en marzo de 2025 cerca de un hotel en Mexicali. Posteriormente, fue entregada a autoridades estadounidenses y trasladada al condado de San Diego para enfrentar el proceso penal.
Durante una audiencia preliminar realizada en febrero de 2026, un juez determinó que existían pruebas suficientes para llevar el caso a juicio. Los testimonios indicaron que Rebecca había comunicado su intención de terminar el matrimonio poco antes de ser asesinada.
Marodi ya había sido condenada anteriormente por la muerte de otro cónyuge. En 2004 se declaró culpable de homicidio voluntario por el apuñalamiento de su entonces esposo, ocurrido en el año 2000, y permaneció varios años en una prisión estatal.
La acusada continuará bajo custodia mientras el tribunal establece la fecha y las condiciones de su sentencia. La declaración de culpabilidad cierra la etapa de discusión sobre su responsabilidad penal, pero mantiene pendiente la resolución definitiva sobre el tiempo que deberá permanecer en prisión.


















